martes, 13 de mayo de 2014

Leyenda a la Luz de la Luna: El Lobo Solitario

Leyenda a la Luz de la Luna: El Lobo Solitario

Cuenta la historia de un bardo leyendas sobre un lobo que en el bosque se perdió, olvidando su pasado y creciendo en un mundo desconocido que aunque tarde o temprano llego a conocer nunca dejo de sentir como su prisión en vez de su hogar... era el lobo un tosco animal, de simples costumbres ante la naturaleza, actuaba en contra de su propia creencia porque en el fondo esta no era tal... busco siempre su propio camino hacia la salida, hacia el final...

Era esta bestia imponente con pelaje plateado y colmillos magníficamente afilados. Sus ojos eran como la puerta al paraíso y al infierno al mismo tiempo. Natural y al mismo tiempo etéreo. Bondad en el corazón maldad en el cuerpo . La lucha entre el bien y el mal escenificada en un animal, la sangre a matar le llamada, el corazón amar le rogaba.

Ojos de fuego tuvo cuando miro al animal inocente, de sabor a bestialidad instintiva y nombre al final de presa, ojos color esmeralda eran si veía al horizonte y mas que tierra libertad veia, ojos color zafiro si era el cielo el foco en su mente y entre su madre luna y el padre de los tiempos la vida era mas que vida... cada día fue un lobo distinto pero también cada día se hizo mas propio de si mismo... de fuerza infinita por no tener limite, de cuerpo robusto pero veloz, de paso pesado pero silencioso... con hambre de entendimiento mas que del propio alimento...

Un día en medio de muchas batallas llego el lobo a una gruta desconocida por el, cruzo un camino de cristales adosados a paredes de una extraña cueva. Tras sus pasos quedo tal caverna y de repente se encontró en una rivera cubierta por un bosque muy denso de pinos enormes... en medio de tanta naturaleza se hizo natural tener hambre.. 

Días pasaron y el lobo no comió, días pasaron y solo bebió... agua de manantiales que nunca su necesidad sacio... al fin en el viento pudo olfatear otro ser vivo que seguramente tendría algo que asimilar... el ciclo natural siempre le fue cruel, pero a fin de cuentas un lobo es bestia y carne debe comer.. Corriendo como el viento sin ser notado el extraordinario animal se poso en claro, desde allí se observaba un riachuelo que bajando daba paso al bosque a nuevos caminos de ignorado final...

En pocos pasos el animal se hallaba en la orilla del rió que antes desde arriba se divisaba... al otro lado un cervatillo tuvo mala suerte en creer que el rió le daría vida, quizás acabaría este acto con el... el lobo hambriento y primitivo ojos de fuego mostró... sus colmillos dieron brillo con un rayo de la luna... paciente aguardo el canino hasta poder comprender que significaba aquel cuadro, el hambriento y su presa mas fácil a pocos pasos de el... en un momento de duda el lobo fiero se acerco sintió la pasión de morder y el dios de la violencia le canto.. Quiso acabar con la vida del joven y débil animal... pero al caminar a su destino se cruzo con el viento, ojos esmeralda al tormento de la muerte futura evitaron, ojos zafiro se mostraron al respirar viendo al cielo estrellado, el lobo fiel a su propio credo, decidió no  seguir su instinto y dejar de matar...

Ante la temprana luz del dia y entre los pinos del bosque aquel can diviso ciervo como no hubiera otro, de gran tamaño y de imponente figura, una presa digna de la cacería honorable que vida asegura... era una buena señal luchar para poderse alimentar... el lobo siempre prefirió ante todo su honor comprobar... se halló ligero y violento listo para asesinar, su peso era el mismo del viento y sus pasos sonido alguno no pudieron formar... corriendo hacia su nuevo norte del anonimato salto... y al otro lado del rió en muy poco se encontró.. El cuadro dibujado hasta estos tiempo llego... el lobo mas fuerte y fiero logro ser noble otra vez... el cervatillo hambriento y cansado busco cobijo bajo aquel que segundos antes era la nueva presa, y este ultimo cubriendo al cervatillo y al mismo tiempo dándole de comer...

Madre, hijo y depredador ser observaron... no existió canto en el bosque ni rayo de luz en el cielo... decidido quedo para el lobo... el hambre podía quedarse con el, pues antes de generar muerte innecesaria seria mejor que le muerte se conformase con el...

Partió sereno y seguro, mas nunca su paso dudo... atravesó el bosque victorioso, por ser noble ante toda razón... en medio de un natural edén muy frondoso, sintió que el viento caminaba con el, escucho el canto de la luna, y la tierra vibrando al ritmo de sus pies...

Fue poco preciso describir que pudo salir tan mal... aun en ese bosque antes del lobo llegar a salir, su cuerpo comenzó a pesar... sus patas toscas chocaron con toda planta al andar, su pelo seco y quebrado dibujo su camino al andar, una silueta en el bosque un águila diviso, Era el pelaje del lobo desprendido por donde aquel camino... canto el águila al tiempo que la luna se presento, cantaron las plantas en silencio y el agua se congelo.
El lobo triste y vació, comenzó a perder su sentir, su fuerza se quedo en el pasado, sus ojos no mostraron mas que un gris de marfil... herido, ingenuo y abandonado... comenzó a presentir, la muerte estaba a su lado... era hora de partir...
Mirando a la luna llorar por el, el lobo al fin comprendió, que no comer presas es de humanos y que en la vida hay pecados que hace falta cometer... era su deber asesinar porque a los lobos algún día bestia se les puede llamar... era su deber asesinar, y por no cumplir con el.. Su vida triste y solitaria llego a su final...

Vincent Onix

01 junio del 2007

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